jueves, 8 de abril de 2010
lunes, 22 de marzo de 2010
Día Mundial del Agua
Hoy, 22 de marzo, se celebra el Día Mundial del Agua, un bien fundamental para la vida. Para que los grupos humanos y los ecosistemas puedan prosperar debe estar al alcance de todos y no estar contaminada. Por eso este año el lema de esta efeméride es "Agua limpia para un mundo sano".Cierto es que las lluvias registradas durante el invierno han sido muy importantes y, el hecho de que los embalses estén llenos, nos garantiza el suministro para este verano. Por tanto, las reservas de agua son muy buenas en comparación con los años de sequía que hemos sufrido años atrás.
Pero no es oro todo lo que reluce. El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP, en sus siglas en inglés) alerta de que sin una actuación urgente para mejorar la gestión de los residuos vertidos al agua -dos millones de toneladas de desechos, que contaminan 2.000 millones de toneladas de agua diariamente-, la situación empeorará.
Su impacto no afecta sólo a la salud de millones de personas, sobre todo de los más pobres. También golpea los ecosistemas marinos -245.000 kilómetros cuadrados de zonas marinas muertas, según la UNEP-, y el clima, por las emisiones de metano que contribuyen al calentamiento global.
Se estima que la población mundial actual, unas 6.000 millones de personas, superará los 9.000 millones en 2050, la mayoría concentradas en áreas urbanas de países en desarrollo, cuyas infraestructuras de saneamiento ya son inadecuadas.
Veamos ahora algunas cifras:
− Cuatro millones de personas mueren cada año de enfermedades cuyo vector es el agua.
− En el mundo entero, más de 1.200 millones de personas carecen de abastecimiento de agua básico.
− En el mundo entero, el 41% de la población mundial, 2.700 millones de personas, tampoco tienen acceso a un saneamiento adecuado.
− Las mujeres de África y Asia tienen que recorrer a pie, de media, seis kilómetros al día para procurarse agua.
− El número de niños que murieron de diarrea en los 10 últimos años supera el número de muertos en todos los conflictos armados desde la II Guerra Mundial. Basta lavarse las manos con agua y jabón para que los casos de diarrea disminuyan un tercio.
− Las enfermedades relacionadas con la falta de higiene cuestan a los países en desarrollo 5.000 millones de días de trabajo por año.
− El uso que se hace del agua va en aumento. Los 6.000 millones de habitantes del planeta ya se han adueñado del 54% del agua dulce disponible en ríos, lagos y acuíferos subterráneos.
− Si el consumo de recursos hídricos per cápita sigue creciendo al ritmo actual, dentro de 25 años el hombre podría llegar a utilizar más del 90% del agua dulce disponible, dejando sólo un 10% por ciento para el resto de especies que pueblan el planeta.
− El 69% de la extracción anual de agua para uso humano se destina a la agricultura (principalmente para riego); la industria representa el 23% y el consumo doméstico (hogar, agua para beber, saneamiento) representa aproximadamente el 8%.
− Estos promedios mundiales varían mucho de una región a otra. En África, la agricultura se lleva el 88%, el consumo doméstico representa el 7% y la industria el 5%. En Europa, la mayor parte del agua se utiliza para la industria (el 54%), mientras que la agricultura representa el 33% y el consumo doméstico el 13%.
− La mitad de humedales del mundo han desaparecido. La mayoría han sido destruidos durante los últimos 50 años.
− Un ciudadano medio del mundo en desarrollo usa para lavar, beber y cocinar durante todo el día la misma cantidad de agua que un occidental cada vez que descarga la cisterna del inodoro.
− Se calcula que hoy se gastan cerca de 30.000 millones de euros anuales para atender las necesidades de agua potable y saneamiento en todo el mundo.
− Cada año se acumulan entre 300 millones y 500 millones toneladas de metales pesados, disolventes, lodos tóxicos y otros desechos contaminantes provenientes de la industria.
¿Seguimos?
domingo, 14 de marzo de 2010
Homenaje a Félix Rodríguez de la Fuente
Tal día como hoy se cumplen 30 años del trágico fallecimiento de Félix Rodríguez de la Fuente en Alaska, mientras filmaba uno de sus documentales.
Pionero en el país en la defensa de la naturaleza y realizador de documentales para radio y televisión, destacando entre ellos la exitosa e influyente serie El Hombre y la Tierra (1974-1980), fue un personaje polifacético de gran carisma cuya influencia ha perdurado a pesar del paso de los años. Licenciado en medicina y autodidacta en biología, su saber abarcó campos como la cetrería y la etología, sobresaliendo en el estudio y convivencia con lobos.
Sirva el siguiente vídeo para homenajearle y recordar su persona.
Pionero en el país en la defensa de la naturaleza y realizador de documentales para radio y televisión, destacando entre ellos la exitosa e influyente serie El Hombre y la Tierra (1974-1980), fue un personaje polifacético de gran carisma cuya influencia ha perdurado a pesar del paso de los años. Licenciado en medicina y autodidacta en biología, su saber abarcó campos como la cetrería y la etología, sobresaliendo en el estudio y convivencia con lobos.
Sirva el siguiente vídeo para homenajearle y recordar su persona.
martes, 2 de marzo de 2010
Oleaje en el río Severn
El oleaje del río Severn, en el Canal de Bristol, es uno de pocos fenómenos naturales verdaderamente espectaculares de Gran Bretaña. Las olas son creadas por la diferencia de mareas entre el mar y el río. Para que os hagáis un idea, la diferencia entre la marea baja y la marea alta puede llegar a ser de casi 15 metros.
Este fenómeno puede verse en el estuario del río Severn, donde se produce la segunda de las mareas más altas del mundo (hasta 50 pies de alto -aproximadamente 15,4 m-), tanto como los 60 oleajes que ocurren en aquellas zonas del mundo donde el estuario del río es recto y las condiciones de la marea son tales que permiten la formación de una ola surfable durante varios minutos.
El oleaje del Severn (uno de los 8 que tienen lugar en el Reino Unido) es uno de los más grandes del mundo, si bien estos fenómenos también se producen en La Seine et Gironde en Francia, en el Indus, en el Hooghly y el Brahmaputra en la India, en el Amazonas de Brasil con la famosa Pororoca, en el Petitcodiac, Nuevo Brunswick y también en el brazo del Knik Arm, en Alaska.
El fenómeno de este estilo más grande del mundo es el Ch'ient'ang'kian (Colgar-chou-FE) en China, en donde las olas logran una altura de hasta 25 pies (7,5 m) y una velocidad de 13-15 nudos (24-27 km/h).
En el Severn se dice que la ola avanza a un rango de velocidad de 14 millas (22 kilómetros). Los surfistas que se congregan en el río pueden disfrutar de olas de medio metro pero con una longitud increíble. Más de quince minutos en una misma ola.
La forma del estuario es tal que el agua está concentrada en un canal cada vez más estrecho a medida que se levanta la marea formando la ola.
El curso del río va más allá de Avonmouth donde es aproximadamente 5 millas de ancho, luego pasa por Chepstow y de Aust, finalmente Lydney y Sharpness, donde su ancho es de aproximadamente 1 milla. El río se vuelve luego a estrechar a unas pocas yardas.
Al momento que el río alcanza Minsterworth, el cruce es de menos de unos cientos de metros, manteniendo ese ancho todo el recorrido hacia Gloucester.
A medida que el ancho del río disminuye rápidamente, también lo hace la profundidad del mismo, formándose así la ola.
De esa forma, según entra la marea al estuario, es dirigida a un canal cada vez más creciente. Consecuentemente, se produce la aparición del oleaje.
miércoles, 10 de febrero de 2010
Duendes, Elfos y Chorros azules
Ciertos fenómenos luminosos que se producen en la atmósfera superior han recibido los poéticos nombres de duendes (sprites), elfos (elves) o chorros azules (blue jets). Estos extraños resplandores fueron observados en reiteradas oportunidades por los pilotos de aviones estratosféricos y se catalogaron inicialmente como OVNIs. Más tarde, la Ciencia finalmente los identificó y les otorgó la aburrida denominación grupal de Eventos Luminosos Transitorios (en inglés, Transient Luminous Events o TLEs).
Los “duendes” (sprites) son descargas eléctricas que emiten una luz rojiza y se producen a una altitud aproximada de 80 kilómetros (mesosfera). Aunque son bastante raros, algunas tormentas los producen en cantidad. Típicamente, la parte alta de las nubes está cargada positivamente y la parte baja tiene una carga negativa. Por lo general la base negativa de la nube es la que produce descargas a tierra, pero a veces la parte superior, positiva, también puede descargar a tierra, produciendo rayos de excepcional intensidad. Aproximadamente uno de cada veinte rayos surgidos de la parte superior de la nube tienen suficiente energía para producir duendes. La imágenes que se han tomado desde tierra utilizando una cámara de vídeo monocromática fueron colorizados para mostrar los colores verdaderos, como los que se observan en imágenes tomadas desde aeronaves.
El nombre fue acuñado en 1993 por uno de los investigadores del fenómeno que no estaba satisfecho con los largos nombres descriptivos, basados en fenómenos que no estaban aún definidos, como por ejemplo "descarga nube-estratosfera", "relámpago superior" y "descarga nube-ionósfera". Estos términos tenían el defecto de presumir explicaciones en sus connotaciones.
Los “elfos” (elves), como los duendes, son manifestaciones a gran altitud de los campos eléctricos creados por rayos convencionales excepcionalmente intensos. Se muestran como capas brillantes en forma de panqueque. Los elfos pueden aparecer junto con los duendes pero se forman primero y duran menos tiempo. La secuencia de imágenes de vídeo de abajo muestra el tiempo relativo: justo antes de que se produzcan un rayo, el cielo se ve oscuro y uniforme (A). El relámpago ilumina la cumbre de las nubes y de inmediato surge el brillo aplanado de los elfos en la parte alta de la mesosfera (B). Los duendes surgen en medio de esta parte de la atmósfera, agregando su radiación a la fantasmal capa de luminosidad (C). Finalmente, sólo quedan los duendes (D).
Por último, los “chorros azules” (blue jets) son conos de luz azulada que se forman a menor altura que los duendes (están restringidos a la parte de la atmósfera ubicada por debajo de 40 km de altitud). Estos fenómenos, difíciles de observar por lo general, duran normalmente unas fracciones de segundo y, a veces, se producen al mismo tiempo que los duendes.
Se ve aquí una imagen en color que muestra que los jets tienen un color azul profundo, por lo cual no son tan visibles como los tonos rojizos de los duendes y los elfos. Por esta razón la observación de estos fenómenos requiere ir por encima de la parte densa de la atmósfera baja. Estos extraños conos de luz azul fueron registrados por primera vez en una intensa tormenta producida en Arkansas, EEUU, en 1994. Los investigadores continúan intentando reconciliar las teorías que compiten para explicar exactamente cómo se producen estos chorros azules.
Los “duendes” (sprites) son descargas eléctricas que emiten una luz rojiza y se producen a una altitud aproximada de 80 kilómetros (mesosfera). Aunque son bastante raros, algunas tormentas los producen en cantidad. Típicamente, la parte alta de las nubes está cargada positivamente y la parte baja tiene una carga negativa. Por lo general la base negativa de la nube es la que produce descargas a tierra, pero a veces la parte superior, positiva, también puede descargar a tierra, produciendo rayos de excepcional intensidad. Aproximadamente uno de cada veinte rayos surgidos de la parte superior de la nube tienen suficiente energía para producir duendes. La imágenes que se han tomado desde tierra utilizando una cámara de vídeo monocromática fueron colorizados para mostrar los colores verdaderos, como los que se observan en imágenes tomadas desde aeronaves.
El nombre fue acuñado en 1993 por uno de los investigadores del fenómeno que no estaba satisfecho con los largos nombres descriptivos, basados en fenómenos que no estaban aún definidos, como por ejemplo "descarga nube-estratosfera", "relámpago superior" y "descarga nube-ionósfera". Estos términos tenían el defecto de presumir explicaciones en sus connotaciones.Los “elfos” (elves), como los duendes, son manifestaciones a gran altitud de los campos eléctricos creados por rayos convencionales excepcionalmente intensos. Se muestran como capas brillantes en forma de panqueque. Los elfos pueden aparecer junto con los duendes pero se forman primero y duran menos tiempo. La secuencia de imágenes de vídeo de abajo muestra el tiempo relativo: justo antes de que se produzcan un rayo, el cielo se ve oscuro y uniforme (A). El relámpago ilumina la cumbre de las nubes y de inmediato surge el brillo aplanado de los elfos en la parte alta de la mesosfera (B). Los duendes surgen en medio de esta parte de la atmósfera, agregando su radiación a la fantasmal capa de luminosidad (C). Finalmente, sólo quedan los duendes (D).
Por último, los “chorros azules” (blue jets) son conos de luz azulada que se forman a menor altura que los duendes (están restringidos a la parte de la atmósfera ubicada por debajo de 40 km de altitud). Estos fenómenos, difíciles de observar por lo general, duran normalmente unas fracciones de segundo y, a veces, se producen al mismo tiempo que los duendes.
Se ve aquí una imagen en color que muestra que los jets tienen un color azul profundo, por lo cual no son tan visibles como los tonos rojizos de los duendes y los elfos. Por esta razón la observación de estos fenómenos requiere ir por encima de la parte densa de la atmósfera baja. Estos extraños conos de luz azul fueron registrados por primera vez en una intensa tormenta producida en Arkansas, EEUU, en 1994. Los investigadores continúan intentando reconciliar las teorías que compiten para explicar exactamente cómo se producen estos chorros azules.
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